29 enero 2011

PARTE SOLIDA DEL SUELO

Este conjunto de componentes representa lo que podría denominarse el esqueleto mineral del suelo y entre estos, componentes sólidos, del suelo destacan:
  • Silicatos, tanto residuales o no completamente meteorizados, (micas, feldespatos, y fundamentalmente cuarzo).
    • Como productos no plenamente formados, singularmente los minerales de arcilla, (caolinita, illita, etc.).
  • Óxidos e hidróxidos de Fe (hematites, limonita, goetita) y de Al (gibsita, bohemita), liberados por el mismo procedimiento que las arcillas.
  • Clastos y granos poliminerales como materiales residuales de la alteración mecánica y química incompleta de la roca originaria.
  • Otros diversos compuestos minerales cuya presencia o ausencia y abundancia condicionan el tipo de suelo y su ebebeón.Carbonatos (calcita, dolomita).
    • Sulfatos (aljez).
    • Cloruros y nitratos.
  • Sólidos de naturaleza orgánica o complejos órgano-minerales, la materia orgánica muerta existente sobre la superficie, el humus o mantillo:
    • Humus joven o bruto formado por restos distinguibles de hojas, ramas y restos de animales.
    • Humus elaborado formado por sustancias orgánicas resultantes de la total descomposición del humus bruto, de un color negro, con mezcla de derivados nitrogenados (amoníaco, nitratos), hidrocarburos, celulosa, etc. Según el tipo de reacción ácido-base que predomine en el suelo, éste puede ser ácido, neutro o alcalino, lo que viene determinado también por la roca madre y condiciona estrechamente las especies vegetales que pueden vivir sobre el mismo.



Se denomina Suelo a la parte superficial de la corteza terrestre, biológicamente activa, que tiende a desarrollarse en la superficie de las rocas emergidas por la influencia de la intemperie y de los seres vivos (meteorización).
De un modo simplificado puede decirse que las etapas implicadas en su formación son las siguientes:
  • Disgregación mecánica de las rocas.
  • Meteorización química de los materiales regolíticos, liberados.
  • Instalación de los seres vivos (microorganismos, líquenes, musgos, etc.) sobre ese sustrato inorgánico. Esta es la fase más significativa, ya que con sus procesos vitales y metabólicos, continúan la meteorización de los minerales, iniciada por mecanismos inorgánicos. Además, los restos vegetales y animales a través de la fermentación y la putrefacción enriquecen ese sustrato.
  • Mezcla de todos estos elementos entre sí, y con agua y aire intersticiales.



                                                   EVOLUCION
El suelo es el sistema complejo que se forma en la capa más superficial de la Tierra, en el límite entre diversos sistemas que se reúnen en la superficie terrestre: la litosfera, que aporta la matriz mineral del suelo, la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera que alteran dicha matriz, para dar lugar al suelo propiamente dicho.
Inicialmente, se da la alteración física y química de las rocas, realizada, fundamentalmente, por la acción geológica del agua y otros agentes geológicos externos, y posteriormente por la influencia de los seres vivos, que es fundamental en este proceso de formación. Se desarrolla así una estructura en niveles superpuestos, conocida como el perfil de un suelo, y una composición química y biológica definida. Las características locales de los sistemas implicados — litología y relieve, clima y biota — y sus interacciones dan lugar a los diferentes tipos de suelo.
Los procesos de alteración mecánica y meteorización química de las rocas, determinan la formación de un manto de alteración o eluvión que, cuando por la acción de los mecanismos de transporte de laderas, es desplazado de su posición de origen, se denomina coluvión.
Sobre los materiales del coluvión, puede desarrollarse lo que comúnmente se conoce como suelo; el suelo es el resultado de la dinámica física, química y biológica de los materiales alterados del coluvión, originándose en su seno una diferenciación vertical en niveles horizontales u horizontes. En estos procesos, los de carácter biológico y bioquímico llegan a adquirir una gran importancia, ya sea por la descomposición de los productos vegetales y su metabolismo, por los microorganismos y los animales zapadores.
El conjunto de disciplinas que se abocan al estudio del suelo se engloban en el conjunto denominado Ciencias del Suelo, aunque entre ellas predomina la edafología e incluso se usa el adjetivo edáfico para todo lo relativo al suelo. El estudio del suelo implica el análisis de su mineralogía, su física, su química y su biología.
Por este motivo, el suelo no es una entidad estrictamente geológica, por lo que la ciencia que lo estudia, la edafología, esta vinculada a la geología a la biología y a la agronomía. Adicionalmente el suelo puede ser considerados un recurso natural, creando así una vinculación a la economía. (ver ecosistema y Sistema ecológico cerrado).
                                          TIPOS DE SUELO

 
Existen dos clasificaciones para los tipos de suelo, una según su funcionalidad y otra de acuerdo a sus características físicas.
Por funcionalidad:
  • Suelos arenosos: No retienen el agua, tienen muy poca materia orgánica y no son aptos para la agricultura, ya que por eso son tan coherentes.
  • Suelos calizos: Tienen abundancia de sales calcáreas, son de color blanco, secos y áridos, y no son buenos para la agricultura.
  • Suelos humíferos (tierra negra): Tienen abundante materia orgánica en descomposición, de color oscuro, retienen bien el agua y son excelentes para el cultivo.
  • Suelos arcillosos: Están formados por granos finos de color amarillento y retinen el agua formando charcos. Si se mezclan con humus pueden ser buenos para cultivar.
  • Suelos pedregosos: Formados por rocas de todos los tamaños, no retienen el agua y no son buenos para el cultivo.
  • Suelos mixtos: tiene características intermedias entre los suelos arenosos y los suelos arcillosos

                                            


    COMPONENTES DEL SUELO


    El suelo, que es la parte más externa de la corteza terrestre está constituido por partículas producto de la evolución del planeta desde su nacimiento hasta nuestros días.
    Desde el punto de vista agrícola el suelo es aquella parte de la corteza terrestre que se encuentra por encima del manto subterráneo de rocas y donde las plantas pueden desarrollar las raíces.
    El suelo está compuesto por una mezcla de partículas de diferente origen cuya composición, naturaleza y características es muy compleja y se escapa del interés de este artículo.
    Para simplificar un tanto la enorme complejidad de los suelos se ha convenido en aceptar que para muchas aplicaciones resulta suficiente con clasificar las partículas del suelo por su tamaño.
    De acuerdo a esta convención hay 4 tipos de partículas en el suelo:

     
                                                                          http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSjTV73k8n4mhEsy7wRounioqjU0tB-aOmwwqVbcw0xPCOh7xpdEAGravas:



    Las gravas son fragmentos de rocas que tienen más de dos milímetros de diámetro. Una suerte de arena basta o gruesa con pedazos de rocas que pueden ser relativamente grandes; hasta varios centímetros. Cuando son transportados por las aguas, las gravas se redondean debido al desgaste de sus aristas. Suelen encontrarse acumuladas como material suelto en los lechos de los ríos, en depresiones rellenas por corrientes de agua o en las orillas del mar.
    La forma externa de las gravas depende de la historia de su formación, encontrándose variaciones desde elementos muy rodados (casi esféricos) a aquellos con las aristas muy vivas.
    Debido a su naturaleza granular, las gravas son notablemente permeables y retienen muy poca humedad.





     


                                            Arenas:
    Las arenas son aquellas partículas de roca de dimensiones menores que las gravas cuyo origen puede ser natural o por rocas trituradas por el hombre. Se consideran arenas aquellas partículas cuyas dimensiones oscilan entre 0.05 y 2 mm.
    El origen y la existencia de las arenas es semejante al de las gravas: las dos suelen  encontrarse juntas cuando están depositadas naturalmente por las aguas. Lo mismo que las gravas las arenas, especialmente las más gruesas, son muy permeables y su retención de humedad es escasa.



                                                          

                                                                   Limos:




    Los limos están constituidos por partículas aún mas pequeñas que las arenas, cuyo origen puede ser inorgánico (desintegración de rocas) u orgánico, producto de la división de material de origen vivo o su descomposición.  El diámetro de las partículas de los limos esta comprendido entre 0.005 y 0.05 mm. Dependiendo de su composición los limos pueden ser más o menos permeables y retener cantidades de humedad variable.



     

                                                      Arcillas:

    Las arcillas son las partículas mas finas del suelo, con diámetros menores a 0.005 mm. Tienen origen inorgánico y en general son partículas cristalinas de silicatos de aluminio, hierro o magnesio hidratados. Generalmente son muy impermeables debido a su compacidad y se endurecen notablemente cuando se secan.









    PARTE LIQUIDA DEL SUELO


    Esta fracción está formada por una disolución acuosa de las sales y los iones más comunes como Na+, K+, Ca2+, Cl-, NO3-,… así como por una amplia serie de sustancias orgánicas. La importancia de esta fase líquida en el suelo estriba en que éste es el vehículo de las sustancias químicas en el seno del sistema.
    El agua en el suelo puede estar relacionada en tres formas diferentes con el esqueleto sólido.
    Tipos de líquido en el suelo.
    • la primera, está constituida por una película muy delgada, en la que la fuerza dominante que une el agua a la partícula sólida es de carácter molecular, y tan sólida que esta agua solamente puede eliminarse del suelo en hornos de alta temperatura. Esta parte del agua no es aprovechable por el sistema radicular de las plantas.
    • la segunda es retenida entre las partículas por las fuerzas capilares, las cuales, en función de la textura pueden ser mayores que la fuerza de la gravedad. Esta porción del agua no percola, pero puede ser utilizada por las plantas.
    • finalmente, el agua que excede al agua capilar, que en ocasiones puede llenar todos los espacios intersticiales en las capas superiores del suelo, con el tiempo percola y va a alimentar los acuíferos más profundos. Cuando todos los espacios intersticiales están llenos de agua, el suelo se dice saturado.